“Los pizarrones de las escuelas gritan #ApariciónYa de Santiago Maldonado”

santiagoEmpezando la semana después de las elecciones PASO, Santiago Maldonado sigue desaparecido. Conversamos con Luis Gauna, de CORREPI; escuchamos las insuficientes declaraciones del jefe de gabinete Marcos Peña y el reclamo de Moira Millan, integrante de la Marcha de Mujeres Originarias, en el acto del pasado viernes en Neuquén.

En el primer bloque de nuestro programa del día de hoy, y en el marco de las #Paso2017 y la desaparición de Santiago Maldonado tras la represión en el Lof Cushamen en Resistencia, tuvimos la posibilidad de hablar con Luis Gauna, integrante de CORREPI.

Luis Gauna nos comentó que “CORREPI participó de la última convocatoria en Plaza de Mayo del viernes pasado, como parte del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, y como bien dijo Norita en el momento en que toma la palabra, a la fuerza porque le estaban negando la palabra en el acto. Nosotros estábamos reclamando por Santiago Maldonado, y por todos los desaparecidos en los gobiernos constitucionales desde el ´83 para acá, porque entendemos que los casos de desaparición de personas han sido invisibilizados a lo largo de muchos años, donde muchos casos no han tomado trascendencia pública como la que tomó el caso de Santiago Maldonado, Julio López o de Luciano Arruga, que merecen ser denunciados como tales, independientemente del color político que gobernó durante los momentos en los que sucedieron”.

“En torno a nuestro trabajo de archivo de casos (de CORREPI) de personas asesinadas por el aparato represivo, tenemos un apartado en lo que confiere a personas desaparecidas en democracia. Producto de debates con los compañeros, el término ‘desaparición forzada de personas’ no es sólo señalar a las personas que no sabemos nada sobre que pasó con ellas, como el caso de Julio López o de Santiago Maldonado, sino que también se aplica a las personas desaparecidas por el aparato represivo, de forma forzada sin ninguna medida judicial que intervenga para su libertad, por el sólo hecho de funcionar como un mecanismo más de control social. Es en ese sentido quizás que a veces en nuestras estadísticas aparecen personas como Luciano Arruga, en donde fue encontrado su cuerpo, pero en donde la figura de la “desaparición forzada de personas” no es ajena a esa realidad. En muchos casos de desaparecidos durante la dictadura, no son desaparecidos porque sus cuerpos han aparecido en las costas de los ríos como pasó con muchos vuelos de la muerte, o en las excavaciones que se realizan mucho tiempo después, como en el Pozo de Tucumán, en Córdoba o en las cercanías de la ESMA”.

La figura jurídica de ‘desaparición forzada de personas’ se creó para esos casos de personas desaparecidas de la dictadura, metodología que tuvo su continuidad con la vuelta de la democracia.

Luis nos amplía, que “esto no es cuestión que hay que señalarlo como ajena a los períodos constitucionales, porque todos los gobiernos constitucionales, incluso los de poco tiempo, como los de Duhalde o De La Rua, tuvieron desaparecidos. Marita Verón, Julio López y Luciano Arruga, fueron casos muy resonantes porque tuvieron un trasfondo mediático. Hoy en día bajo el gobierno del macrismo tenemos el caso de Santiago Maldonado, pero también tenemos otro caso como el de Valentín Reales en Rosario: es el caso de un pibe “soldadito” de una banda narco, en el barrio entre Pérez y Rosario. Cuando decide salir de todo ese entramado de tragedia constante que viven los pibes de Rosario que es el narcotráfico, lo desaparecen sólo por denunciar (con complicidad de la policía) y hoy es uno de los desaparecidos de la era Macri desde Noviembre de 2016”.

CORREPI tiene un registro sobre desapariciones forzadas, donde se registran más de 200 casos desde el año 1983 hasta hoy. Luis nos amplía que “ese número de casos registrados, hay que entender que no es una cifra cerrada, ya que es un registro en base a las denuncias de familiares, de los medios y a partir de las diferentes fuentes con las que contamos. No salen de fuentes oficiales, ya que éstas, claramente no toman a veces algunos casos como tal. Hoy en día, la desaparición de Santiago Maldonado no es tomada como ‘desaparición forzada de persona’ para los diferentes órganos judiciales”.

Muchas de esas desapariciones forzadas tienen que ver con las redes de trata, como el caso de Marita Verón. Conversando al respecto, nos explicó que “nosotros (CORREPI) conversamos con varias víctimas de redes de trata, en las que pudimos constatar presencia policial. Esto es algo que siempre damos por hecho, y vemos que hay muchas maniobras en las desapariciones sobre todo de mujeres, en las que no podemos señalar de hecho la complicidad de la policía, pero es algo que sospechamos y que llevaría justamente, mucha labor, mucho trabajo, mucha más coordinación para poder desentrañar esas desapariciones que nunca podemos tomar a consideración de lo que realmente le pasó a la víctima, y que es un trabajo en el que las organizaciones populares están trabajando, pero que todavía falta mucho mas compromiso de la sociedad para con ello”.

No es fácil instalar esta idea de que en la “ficción democrática”, el aparato represivo continúa actuando, con esta metodología de la desaparición forzada, que no estaría tan presente en el sentido común. CORREPI intenta instalar estos casos y esta realidad a través de sus informes anuales, pero resulta difícil. Al respecto de las repercusiones en lo comunicacional de éstas desapariciones de personas en democracia, Luis retomó el caso de Valentín Reales, y relató que “es un caso que tuvo poca o nula trascendencia en el país y es un caso bastante complicado. Si bien el caso fue tomado por medios regionales de Rosario y Santa Fe o algunos medios nacionales como ser Página/12, es un caso que pasó desapercibido para los medios masivos de comunicación y es en ese sentido que hay muchos casos que si no los mencionamos nosotros en el archivo, y si las familias no lo denuncian, no los denuncia nadie. Ahí es donde empieza el laburo más fino de los medios alternativos, los cuales han demostrado con su labor en casos como el de Luciano Arruga (que pasaba inadvertido), ha sido central y una de las demostraciones más necesarias y fuertes de mostrar el valor que tiene la comunicación alternativa sobre las causas populares”.

“La desaparición forzada sobreentiende que se trata de una persona en donde no aparece el cuerpo. Por ejemplo, el caso de (Jonathan) “Kiki” Lescano es una demostración de cómo la policía puede asesinar una persona, la puede desaparecer, y si la familia no se mueve, si las organizaciones no apoyan, el cuerpo no aparece. Lo mismo pasó con Luciano, y con otros casos de personas secuestradas, ejecutadas y donde su cuerpo aparecía en algún nicho o enterrado en algún lugar con una clara relación con las fuerzas represivas”.

Finalmente, ahondamos en cuál sería el fin u objetivo final de la desaparición forzada de personas, el por qué esos cuerpos no son casos de “gatillo fácil”, asesinatos en los cuales el cuerpo queda expuesto, sino que justamente se recurre a este mecanismo de la desaparición: “Es un poco complicado señalarlo en una sola vertiente”, anticipó Luis Gauna. “En el actual contexto, tenemos el caso de Santiago Maldonado que es una desaparición aleccionadora hacia los movimientos populares, sobre todo a los movimientos de resistencia que apoyan a las comunidades originarias, y sobre qué es lo que puede pasarle a los sectores populares y en lucha con determinados reclamos del pueblo. Luego tenemos casos como el de Luciano (Arruga), donde la negativa a formar parte de las estructuras de control social, conlleva a la desaparición y asesinato. Casos como el de ‘kiki’ Lescano, donde los policías entienden que tienen el amparo del Estado para asesinar, ejecutar y hacer lo que quieran, como la tortura, pueden accionar en la desaparición como si fuera un pertrecho más de su accionar y dejarlo tirado por ahí”.

“La desaparición puede entenderse como una medida de control sobre esos sectores que empiezan a organizarse y que empiezan a ser contestatarios contra las estructuras del poder, como así también esos sectores que no responden y deciden presentar alguna resistencia a los mecanismos de control social que se imponen en los barrios y en los sectores más vulnerables de la sociedad”.

Luis Gauna, integrante de CORREPI, nos amplió la perspectiva respecto de la continuidad de la represión, a pesar del paso constante de gobiernos democráticos. Las desapariciones forzadas de personas aún hoy tienen vigencia en estas democracias pos dictaduras, en las cuales los pueblos tenemos muy poco protagonismo.

Relacionado con la desaparición de Santiago Maldonado, accedimos a un video de la conferencia de prensa en el marco de las #PASO2017, donde Marcos Peña dio una respuesta, que mostró que poco se hace y cuanto falta aún por hacer:

Marcos Peña: “estamos acompañando al juez, realmente muy interesados y preocupados por que se sepa la verdad lo antes posible, para que se lo encuentre lo antes posible, y a partir de ahí saber qué es lo que ha pasado, y que la justicia investigue a fondo todo lo que haga falta. Pero lo más importante es ayudar entre todos a que aparezca y aparezca bien”.

El mismo día de las elecciones en el marco de las #PASO2017, muchos pizarrones aparecieron con inscripciones que exigían al Estado la #ApariciónConVidaYA de Santiago Maldonado, y el viernes pasado, una gran movilización en todo el país exigió que aparezca Santiago, que no haya más desaparecidos en democracia.

En Neuquén también se replicaron estas actividades, donde Moira Millán, integrante de la Marcha de Mujeres Originarias también daba cuenta de cómo la desaparición forzada de personas es una práctica represiva sistemática contra las comunidades mapuches y en las comunidades que empiezan a organizarse para resistir.

“Vengo de la provincia de Chubut, de una comunidad mapuche que ha recuperado los territorios en el año 1999, a cien kilómetros al sur de la ciudad de Esquel. Hay mucha desinformación en estos días, es doloroso. Nos atraviesa el corazón, nos atraviesa el espíritu toda la estigmatización de nuestro pueblo, que sabíamos que iba a suceder, porque lamentablemente vivimos en el territorio más rico y somos la población más empobrecida, porque nuestro territorio, nuestro Puel Mapu, está llena de intereses billonarios para la corporocracia, sabíamos que ellos iban a intentar frenar, porque la Nación Mapuche, que en su dignidad y su memoria ha logrado articular las fuerzas, no solamente de nuestro pueblo sino de la sociedad argentina, para poner un obstáculo a la avanzada extractivista.

Al poco tiempo de que esta represión, se anunció la creación de seis represas en la zona del río, donde seis mil hectáreas de bosque van a quedar bajo el agua. Mi comunidad va a quedar setenta metros bajo agua. Piensan desalojar cantidad de población, van a reprimir a las comunidades, van a reprimir a los argentinos y argentinas que apoyen, porque no se trata sólo de desaparecer a las personas, a los Weichafes que luchan, se trata también de desaparecer la vida de los territorios. Se trata de desaparecer los ríos, las montañas, los bosques. Ya no vienen sólo por nosotros y nosotras, sino por todo el territorio.

Entonces, ellos necesitan crear el enemigo interno: en este caso el terrorista es el pueblo mapuche. ¿Por qué somos terroristas? Porque somos capaces de priorizar la vida ante tanta planificación de muerte. Porque somos capaces de no manejarnos con el resentimiento y el dolor y proponerle en Buen Vivir como derecho al pueblo argentino. Nos tienen terror, claro que nos tienen terror, claro que para la corporocracia somos terroristas, porque les aterramos a su futuro de muerte.

Por favor les pido, como con el gran grito de nuestro lonko: Marici weu! Diez veces podamos vencer!! Que cada uno de ustedes, que parece uno solo en un puñado, se multiplique y se conviertan en diez. Que puedan volver a sus casas y contarles a sus familiares, a sus amigos, esta gran mentira que dice que el pueblo mapuche es terrorista, esta gran mentira de muerte.

Hay desaparecidos, no solamente Santiago. Hay más desaparecidos. Y claro que abrazamos solidariamente a la familia de Santiago. Nos comprometemos a no perder un día para que se conozca la verdad. Y también sigue Luciano Gonzales, en la misma provincia de Chubut, bajo el mismo gobierno de Mario Das Neves, el 8 de marzo de 2009 fue desaparecido en la comunidad mapuche de Cerro Centinela. Nunca apareció. Si todavía no hay justicia y son centenares de hermanos y hermanas indígenas a lo largo de todo el país, de mujeres originarias asesinadas y mutiladas por una sola razón: la ambición desmedida de este modelo capitalista, por unos criminales, los que gobiernan y han gobernado, desde la conformación de este Estado genocida en nuestros territorios.

La Nación Mapuche, es una Nación que busca la paz, pero con justicia propia. No va a haber paz, si no hay justicia. Por eso les pedimos que despierte Neuquén, que despierte cada rincón de este país, que deje de dormir la siesta. Hoy vienen por los mapuches, pero mañana vendrán por cada uno de ustedes. Y pronto ni siquiera los territorios van a poder garantizar una partícula de vida. La lucha de la Nación Mapuche no es la lucha por la propiedad de la tierra, es por un nuevo vivir en la tierra, y es la esperanza para este planeta. ¡¡MARICI WEU!!!!”

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *