Ante el injerencismo yanqui, la vitalidad de la democracia venezolana

yanqui go homeZumba la Turba se inundó una vez más de tonada caribeña. Desde el Enredando las Mañanas del lunes 14 de agosto nos comunicamos nuevamente con Ámbar García, de Alba TV, desde Caracas, Venezuela. Dos semanas después de las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente, la complejidad hace difícil compartir una semblanza de la situación en el hermano país, en el marco de una realidad que transcurre a un ritmo vertiginoso y de las amenazas proferidas por el imperialismo norteamericano.

Objetivo Uno: desactivar la violencia

Ámbar García comparte que, transcurridas varias semanas de la constitución de la Asamblea Nacional Constituyente, finalmente está se configuró efectivamente como un desencadenante histórico. La comunicadora explica que “logró desmovilizar una de las agendas más importantes para el país que era la de la violencia”. Esta violencia que, a pesar de haberse instalado en apenas el 3% del territorio, había terminado dominando la realidad nacional e impactando en la vida de toda la población. La desaceleración de la escalada de violencia generó un impacto en la calle, explica Ámbar, “sobre todo cuando se anuncia el llamado a elecciones regionales (…). Eso generó un conflicto severo dentro de la oposición venezolana porque hubo una bifurcación de caminos: seguir por la vía violenta o irse a las elecciones”.

Esto ocurrió luego de que la recientemente constituida ANC convocara a la presentación de candidatxs para las elecciones regionales, decisión que dividió a la opositora MUD (Mesa de Unión Democrática). Para la integrante de Alba TV, esta decisión es la que el gobierno venezolano impulsa desde hace cuatro años, “que es retomar el camino democrático, que es retomar el camino de las elecciones, respetar los poderes constituidos del Estado, y en este caso el Consejo Nacional Electoral, que fue el mismo ente que celebró y patrocinó las elecciones donde [los partidos de la oposición] ganaron el Parlamento del país, después de más de cien muertes totalmente irresponsables (…) La oposición, sin importarle ese ciento de muertes, esa situación de crisis y terror a la que fuimos sometidos, tomó la decisión de inscribirse a las elecciones nacionales y postularse a las regionales”.

Objetivo Dos: acabar con la impunidad

A la par de desactivar la violencia, relata García, “logramos un recambio dentro de los poderes del Estado. En este caso dentro del Poder Moral Republicano que está constituido por tres instituciones, una de ellas es el Ministerio Público, la Fiscalía General de la República. Se removió del cargo a la señora Ortega Díaz que venía asumiendo esas responsabilidades y se le abre un antejuicio de mérito por incumplimiento de sus funciones. Asumió esa responsabilidad el Defensor del Pueblo Tarek William Saab, y los informes que se han presentado, que son de dominio público, dan cuenta de que [la funcionaria] era enclave de todo este plan de violencia.

Estas elecciones han configurado una bisagra que, para la periodista, han implicado para lxs venezolanxs retomar la vida cotidiana, aunque en estado de alerta: “fue retomar la posibilidad de movilizarse por las ciudades, de poner una denuncia y recibir el debido proceso, de sentir que la situación de terror ha sido desmovilizada. Y también conviviendo y teniendo alerta permanente ante un plan de desestabilización, que si bien la mayoría de la oposición venezolana logra ir o se postula a las regionales, sigue conspirando, trabajando, sembrando incertidumbre.

Ataque al fuerte Paramacay: un hecho aislado y a destiempo

Durante la última semana la corporación mediática dio amplia cobertura al ataque que un grupo conformado mayoritariamente por civiles vestidos con uniformes militares dio al fuerte Paramacay, en la ciudad de Valencia, donde funciona la 41 Brigada Blindada del Ejército. García califica el hecho, impulsado por el prófugo excapitán Juan Caguaripano, como “una medida profundamente desesperada (…) donde unos actores muy curiosos comunicacionalmente, se posicionaron en un ataque militar, un golpe de Estado al Gobierno del Presidente Nicolás Maduro. Y cuando vemos las características de los actores detrás del ataque, por lo menos el 80% de actores, que no pasaban de 20 ciudadanos, eran civiles con uniformes militares. Fue una acción comunicacional que distaba de un alzamiento militar, al punto de que los militares respondieron en respeto de la Constitución y aplacaron de manera contundente cualquier ataque.

La comunicadora afirma que “Venezuela ha retomado un clima de normalidad. Estas dos acciones significan para nosotros muestras, de una desarticulación del plan de la oposición de dar un golpe de Estado.

Desarticulada la violencia interna, avanza el jugador externo: las amenazas de Trump

El injerencismo de la diplomacia el gobierno estadounidense venía interviniendo en la realidad venezolana por medio de distintas maniobras asociadas a las sanciones económicas y diplomáticas, como la fallida intentona en la OEA y las penalizaciones a funcionarixs del gobierno venezolano, incluido el propio presidente Nicolás Maduro.

Ámbar García explica que “el imperialismo norteamericano (…) fue el principal actor financista, de lobby internacional, sobre las guarimbas y toda la situación de violencia (…) Pero siempre ha sido una acción muy sigilosa y se han cuidado mucho con el diálogo diplomático. Sin embargo, en las recientes semanas ha tomado un nivel de descaro y de mocería del presidente Donald Trump (…) desde la prepotencia y las características de su liderazgo”.

El presidente de EE.UU., aun inmerso en un fuerte conflicto con Corea del Norte, lanzó una fuerte amenaza al país caribeño: “Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluida la militar si fuera necesario”. Una actitud que la periodista califica de bravucona y patotera y que, en definitiva, ha generado el efecto contrario al buscado. “Hoy, de hecho, se ha convocado una marcha aquí en Venezuela. A nivel general -continúa García- ha logrado que sectores de oposición o nacionalistas, de derecha, de izquierda, de centro, se pongan en función de la soberanía nacional, es decir, ha generado una polarización nacional en función de la soberanía. A nivel internacional ha logrado un efecto exactamente igual. Países de la OEA que estaban a favor de las sanciones, que estaban a favor de la intervención en Venezuela, de la aplicación de la Carta Democrática en Europa, hoy hacen llamados de solidaridad con Venezuela, se pronuncian en defensa de la soberanía, porque es una política internacional gringa totalmente torpe que pone en evidencia que aquí nos enfrentamos todos los días al imperialismo yanqui y a la intervención extranjera. Es muy curioso todo lo que se está dando”.

Por otro lado, a nivel popular, Ámbar García sostiene que el país está en un nivel de movilización muy elevado y comparte que “se siguen construyendo comunas, se sigue construyendo poder popular, tenemos debates. Ahora el reto de la Asamblea Nacional Constituyente es ser realmente reflejo de las demandas del pueblo. Ese debate está caliente, se está dando, generando propuestas programáticas, generando propuestas de movilización del campo popular hacia la Asamblea Nacional Constituyente. El país está en un nivel de movilización que da cuenta de la vitalidad de la democracia venezolana”.

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