Ismael Jalil, Correpi: “Cada uno de los que estábamos afuera estábamos presos con ellos”

repre jalilPara seguir contextualizando toda la violencia que se vivió el fin de semana, las 48 horas de resistencia desde dentro y desde afuera, en el Enredando las Mañanas de este martes hablamos con Ismael Jalil, abogado de la Correpi. Por RNMA.

 

El abogado enmarcó lo sucedido en que “estábamos convocados todos a una marcha multitudinaria, masiva y además altamente pacífica, porque además la idea era instalar el reclamo por Santiago Maldonado y que es responsable el Estado y el gobierno nacional; ese era el eje y era lo que tenía que recorrer el mundo”, pero “el gobierno fue decidido a quebrar eso, apostó a que la marcha se rompía por dentro y no lo lograron, porque en muchos años hubo por primera vez un acuerdo, se dejaron las mezquindades de lado y todos, de un lado y del otro, dejamos de lado las diferencias conceptuales y decidimos ser un solo puño”. También remarcó que, aunque desde el poder pidan “no politizar” la desaparición de Santiago Maldonado “es una causa política, no hay ninguna duda: la desaparición forzada es la cuestión política, los que han politizado en todo caso eran ellos”.

Con este contexto, el resultado contra ellos era 10 a 0, entonces no les quedó otra que pudrirla”, aseguró el integrante de Correpi: “nosotros no negamos la existencia de incidentes, pero en sí mismo, lo que sabemos es que no son nuestros compañeros los responsables de esos incidentes” y explicó que “el objetivo estaba cumplido para el gobierno, correr el eje, sacar la marcha de la escena y poner los incidentes”.

Jalil relató que “cuando ellos hacen lo que hacen, se le suman algunos grupos que están de nuestro lado; en este contexto, cuando como gobierno hacés esa barbaridad, lo que tenés que hacer es salir a meter gente presa, porque no podés hacer esto y encima quedar como un débil, como alguien que no responde, porque los votantes del PRO, radicales y compañía, piensan que si los meten presos están bien hechas las cosas” y “en esa lectura, donde el gobierno suele compartir provocación, represión, hipocresía y soberbia, todas cualidades de este gobierno, hicieron cualquier cosa; en ese hacer cualquier cosa, la policía desmadrada, cebada, con manos sueltas para hacer todo el combo de barbaridades, empiezan a levantar gente, a cazarla en el sentido de lo que eran las razias”. Detalló que “en esa locura armaron lo que ya en los años 90 conocíamos: agarraban diez tipos y te los metían en un camión, la historieta para ese camión es que estaban a tal hora frente a la Casa de Gobierno, agarraban otros diez y los metían a otro camión con otra historieta; no es nada nuevo en realidad lo que han hecho”.

El abogado resaltó que “hace rato que venimos sosteniendo que el Estado es el gran responsable de la desaparición de Santiago Maldonado y hacemos hincapié obviamente en el presidente de la nación y en lo particular a la ministra de seguridad y a su jefe de gabinete”. Recordó que “en un alegato defendiendo a los milicos represores, Pablo Noceti, dijo que ‘cuando se enfrenta a un enemigo no convencional se puede utilizar un protocolo no convencional’; el tipo lo que está diciendo, en ese momento a favor de la dictadura militar, es que podían desaparecer, torturar y matar, esa es la lectura; ahora aparece esto otro, el enemigo es no convencional porque se trata de manifestantes que están en corridas, yo hago lo que se me canta, y eso es lo que los alimentó”. Explicó que “si bien es la policía de la ciudad, está bajo el mando de una misma unidad política, están marcando una forma de concebir la vida de los argentinos, que es ‘se hace lo que yo digo, de esta forma y favoreciendo a este grupo selecto, y sino ustedes van a caer todos presos, van a ser todos desaparecidos’, como se los dijo un oficial de la policía a los chicos cuando se los llevaba a la comuna 12. Se lo dijo en esos términos: ‘colaboren y cállense o van a ser los próximos desparecidos’”.

Jalil hizo hincapié en “el grado de unidad de este lado para asumir la defensa de nuestros compañeros, porque no fue solamente Correpi, han respondido desde todas las organizaciones, incluso desde aquellas con las que tenemos diferencias”.

Cuando pudimos entrevistarnos mano a mano con los compañeros presos con Nora Cortiñas, Nilda Eloy y la Negra –María del Carmen Verdú-, que bajamos a la alcaidía y nos pudimos encerrar en un lugarcito al lado de los calabozos, una de las cosas que repetían los compañeros eran las gracias que le daban a todos los que estaban afuera, porque aun cuando la noche ya había entrado la presencia era enorme; eso te lo decían los presos: cada vez que venían a psicopatearlos, desmoralizarlos, quebrarlos, ellos se refugiaban en el cantito, en el bombo, en la murga” y aseguró: “este es el costado positivo que yo le encuentro a todo esto, porque si lo que el gobierno quería era dar un escarmiento, lo único que han logrado es potenciar la capacidad de respuesta nuestra”.

Cada uno de los que estábamos afuera estábamos presos con ellos; esto es lo maravilloso que ha tenido esta resistencia conjunta de todo el arco de organizaciones y aun de los compañeros que andan sueltos por la vida”, reflexionó el abogado y agregó: “lo que te potencia, lo que te deja sacudido, es que nosotros somos un pueblo conflictivo porque somos un pueblo resistente esencialmente, nos han hecho creer que no, pero somos así; a lo mejor somos lo que ahora los comunicadores modernos llaman ‘minorías intensas’, a lo mejor somos una minoría intensa sin la cual la vida no tendría ningún sentido” y reivindicó que “más allá de lo épico que fue este fin de semana, lo cierto es que hemos logrado no torcer el brazo en cuanto a no perder el eje, que es que aparezca Santiago Maldonado”.

Para el abogado “se les ha armado un poderoso quilombito: estaba todo dispuesto para que estos muchachos hicieran con nuestros compañeros un desastre y los dejaran detenidos por mucho más tiempo” e insistió con la importancia “de la movilización en general”. Dijo que “cuando leemos la causa y cuando empiezan a contarnos los compañeros lo que había pasado, cómo los detuvieron, nos damos cuenta de que teníamos la llave para dar vuelta la tortilla y creo que hasta el propio juzgado se dio cuenta de lo escandaloso”.

Cuando presentamos las excarcelaciones, el fiscal las acompañó mandando a decir que estaba indignadísimo, acompañó de algún modo y le dijo al juez que los largue; esto todo fue en una hora, porque estaban convencidos de que tenían a los detenidos en estas condiciones”, explicó aunque aclaró: “yo no estoy diciendo con esto que garantizaron nada, sino que sabían que el escándalo se lo veían venir”. En este sentido, dijo que “esta causa nos sirve para mostrar las diferencias formales entre democracia y dictadura: hay algunas diferencias que en este caso jugaron a favor nuestro”.

Jalil recordó también que “cuando estábamos con Nida Eloy, Norita Cortiñas y la Negra Verdú y apareció esta compañera y contó que la habían desnudado y la habían filmado, yo me puse violento, quería ir a matarlos a trompadas, entonces Nilda me frena, con lo que ha sufrido en prisión, me trató de calmar, yo no podía creer que con semejante historia tuviera la entereza para entender cómo era la situación; me dijo ‘vos qué creés que yo siento en este momento, la película pasa de nuevo, la estoy viendo, pero nosotros tenemos que ser más inteligentes’” y concluyó: “lo que yo planteo en estos casos es que no se dejen ganar por la decepción: peor que los muchos fracasos resultan los pocos intentos, a eso hay que remitir la cosa y no bajar los brazos nunca”, asegurando que “estas cuestiones forman parte de la épica colectiva”.

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