Alerta por un proyecto de autovía desde Mina Clavero a Villa Dolores

El trazado atravesaría zonas rojas y amarillas de bosque nativo. Desde el Enredando las mañanas nos comunicamos con Mariana, de la Asamblea Traslasierra Despierta, quien no dio detalles de este nuevo emprendimiento del gobierno provincial.

 Mientras la organización y resistencia de lxs vecinxs del Valle de Punilla continua para impedir la construcción de una autovía que avanza por zonas de bosques nativos protegidos, en el Valle de Traslasierra ha surgido una preocupación similar al conocerse un proyecto presentado en la Legislatura provincial para llevar adelante otra autovía, esta vez entre Mina Clavero y Villa Dolores.

En comunicación telefónica, Mariana nos cuenta que al tomar conocimiento del proyecto vimos que iba por zonas rojas y amarillas de bosque nativo. Este dato alertó y movilizó a todas las asambleas ambientales organizadas en los distintos pueblos y comunas a lo largo de la ruta catorce, la vía actual que une Mina Clavero con Villa Dolores. Vemos  otra vez una amenaza a lo poco que queda del bosque nativo en la provincia de Córdoba, menos de 3%, explica esta vecina organizada y, agrega que no son conflictos ambientales, son conflictos socio ambientales, porque el ser humano no está separado del ambiente, todo el daño que se le causa a la naturaleza nos impacta directamente a nostrxs porque dependemos totalmente de ella, por más que nos creamos que somos civilizadxs y estamos todo en el plano mental y racional, tenemos un cuerpo físico que depende del agua, del aire, de los alimentos que produce la naturaleza .Queremos empezar a redefinir esto y que tomemos conciencia que toda la contaminación, todo el daño que se le haga a la naturaleza va a generar futuros conflictos y desastres socio ambientales.

A Mariana y a todxs lxs integrantes de la Asamblea Traslasierra Despierta les llama la atención la presentación de este proyecto porque, si bien, desde hace mucho tiempo se viene planteando la necesidad de encontrar una alternativa a la ruta catorce, debido a la congestión que se genera en los meses de verano, los proyectos apuntaban a otras variantes. Dice Mariana: si ves los archivos del año pasado, de notas periodísticas de diferentes medios, te encontras que desde el gobierno provincial iban a buscar financiamiento para obras públicas, viales, proyectadas para el año que viene,  entre una de esas nombraba  la ruta alternativa a la ruta catorce, el viejo camino de Altautina.

Se refiere a lo que lxs habitantes de la zona conocen como el camino viejo, un trazado de tierra que fue dejado de usar cuando se construyó la ruta catorce y que hoy aparece como una alternativa más viable, económica y cuidadosa del medio ambiente.

Entonces – continua Mariana – nos llama la atención que toda la vida iba a ser ese, hasta  en notas periodísticas ellos decían eso y como de repente ahora lo han cambiado y han presentado un proyecto que no tiene nada que ver y que es totalmente nuevo, de cero. Teniendo un camino trazado que desde la logística, desde las finanzas les va a salir menos plata.

Al escuchar las explicaciones de Mariana sobre la existencia de un trazado alternativo mucho más viable, resulta incomprensible este nuevo proyecto, sobre todo cuando se conoce todo lo que implica su construcción. Sigamos escuchando a Mariana: por ejemplo, en la bajada de Niña Paula (paraje situado en el camino de las Altas Cumbre, unos kilómetros antes de Mina Clavero) tendrían que dinamitar, es todo piedra hasta Nono, donde pasa por una parte que es reserva natural y cultural, que está protegido por una ley municipal que dice que allí no podes impactar, no podes hacer determinadas construcciones, entre ellas una ruta, claramente. Es una reserva. Además hay partes que son sitios arqueológicos, hay monumentos naturales, es como si pasaran una ruta por medio de un parque nacional, como para que se entienda.

Pero la destrucción no termina allí, continuando su relato Mariana cuenta que después el camino proyectado cruza la ruta catorce hacia el Rio de los Sauces donde no hay puente, así que tendrían que hacer otro puente y después atravesar todas las tierras al oeste, romper, romper, romper sierras; zonas donde hay horcos quebrachos, quebrachos blancos, algarrobos de más de doscientos años, la verdad que es un ataque total a lo poco que queda de bosque nativo y, como te digo, habiendo otro camino ya trazado, una ruta para reciclar.

Para esta habitante del valle de Traslasierra, el problema de la congestión vehicular, que, aclara, tiene que ver con el turismo dos meses al año, en el verano, se soluciona con el acondicionamiento del ya mencionado camino de Altautina, que, como ya dijo, el propio gobierno lo tenía entre sus planes. Es por eso que no entiende este nuevo proyecto: realmente no le encontramos una causa real sino como que lamentablemente comenzamos a sospechar que atrás de todo esto hay negociados, intereses de especulación inmobiliaria de lo que van a ser todos los loteos al costado de la ruta.

Hay un argumento también utilizado a la hora de defender este tipo de proyecto que tiene que ver con el fomento del turismo. Mariana también tiene una respuesta para esto: la gente justamente viene acá porque hay ríos que no están contaminados, hay monte, hay tranquilidad, aire libre, lo eligen por eso, y yo digo, si se siguen proyectando estas obras de autovías que rompen lo poco que queda de bosque nativo, con el peligro siempre que empiecen estos proyectos de countrys, barrios cerrados, complejos de cabañas de veinte cabañas, va a haber cada vez más desmontes, mas construcción. Por lo tanto, se va a perder todo eso que los turistas vienen a buscar.

Par terminar la entrevista, Mariana nos explica una cuestión sobre la que teníamos dudas respecto a cómo es posible que se trace una ruta sobre zonas que la Ley de Bosques determina como rojas o amarillas, es decir, zonas que no pueden desmontarse. La respuesta es simple pero preocupante: La ley de bosques tiene este truquito que le han hecho de que si una obra se declara de utilidad pública se puede llevar a cabo por más que sea zona roja o zona amarilla.   

Sobre este punto, mientras la despedimos, la entrevistada nos deja su reflexión: si se declara de utilidad pública entonces nos interpela a nosotrxs como personas, como pueblo, a tener voz y voto en qué tipo de ruta queremos, y que tipo de pueblo, valle y provincia queremos.

Escucha la entrevista completa:

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